Hola, soy yo… otra vez… me pregunto… ¿qué piensas de mí? o más
bien… ¿Qué tanto sabes sobre mí?
Te cuento que soy algo distinta… distinta porque no suelo
comportarme como todas las demás. Soy mañosa cuando se trata de comer, no me
maquillo o lo hago solo por mi chico, y sí, se muy bien lo que estaras pensando... "que
debemos arreglarnos primero para nosotros mismos antes que para los demás"...
todo eso ya lo sé, aun así me gusta llevar esa contraria. No sigo modas, me
visto con lo que me sienta más cómoda sin llegar a verme descuidada, no suelo
ir a fiestas, disfruto más observando el atardecer o el sonido de las gotas de
lluvia al caer sobre las cosas, leyendo un buen libro o estando con quien amo. Casi
no tomo alcohol, ni fumo… tal vez pensaras que vivo en un desastre silencioso,
pensaras que no se puede vivir así, pero ya te lo había dicho… ¿Recuerdas?
No soy de esas que les gusta llamar la atención, suelo ser
reservada y callada en ocasiones. Me gusta observar a la gente, descifrar a lo
que llaman felicidad cada una de ellas, pues aun trato de comprender la mía. Odio
estar sola, pero tampoco me gusta estar rodeada de mucha gente. Ya no suelo
escuchar música como antes o ver la tv, siento que me estoy perdiendo cada vez más,
en mi propio mundo de sueños. Te imagine allí una vez, tan feliz y sonriente
que pude sentirlo tan real por un instante, pero una lagrima me hiso regresar
de aquel lugar en el que quisiera con todas las ganas estar. Mi vida se ha sumergido
en la monotonía, ya no veo los colores que la hacían brillar. Mi único desahogo
era sentir que estabas ahí, cuidándome desde lejos, sonriendo unas pocas veces
a causa de ti. Quisiera tal vez volver a
sentir eso y cambiar el destino, deseo con todo el alma ser feliz… otra casa,
otra cama, otro lugar. Pensaras que tal vez sea una persona afortunada, que es
muy fácil pedir otro techo y otro lugar cuando ya tienes donde estar… pero lo
que no sabes, es que nada de eso te da la felicidad por completo, ella no está
en cosas materiales, para mí la felicidad nace de los momentos, las relaciones,
el amor, cariño y afecto, eso es sin duda la felicidad absoluta.
Quiero vivir aventuras, irme de casa sin mirar atrás, quiero
soñar y también quiero volar, pero la cosa está en atreverse a cambiar… dejar el
trabajo, mandar todo a la mierda y tratar de vivir la vida plenamente. Hay que
conocer el mundo y amar.. sobre todo eso último. Debemos querer sin medidas, sin
mirar a quien, ser agradecidos y ayudar al prójimo, pero sobre todo tener y
mantener la fe… ser fuertes, porque nada en la vida está servido en bandeja de
oro, hay que aprender a luchar para salir adelante. Con el tiempo he aprendido
a que si no te esfuerzas al 100% nadie más te va a ayudar, que es muy lindo
estar en la cima y que todos quieran estar ahí pero a quienes realmente se
merece valorar es a aquellos que estuvieron junto a ti durante todo el camino.
Querida yo, nunca te rindas, se fuerte y apóyate en ti. Ama
hasta donde puedas y lucha hasta donde debas luchar… la vida da muchas vueltas
y nunca sabrás lo que pueda llegar a pasar.
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