domingo, 14 de junio de 2015

Amigo Imaginario



Hola querido amigo, al fin te he reencontrado, ha pasado mucho  tiempo, grandes cosas me han pasado.
Empiezo por contarte que de ti no me he olvidado, vivimos muchos sueños y en bastos caminos hemos tropezado, más aun mi vida espera cumplir algún legado.

Hemos visto a lo largo del tiempo muchos caminos trazados, innumerables huellas plasmadas y esencias poco sinceras. Te contaré que he visto brillar auras de inagotable pureza, almas con un amplio sentido de felicidad y libertad, aquel día confieso, me enamoré… Me enamoré de aquella paz, esas vibras positivas que alimentan el alma al primer encuentro, aquel primer aliento entre dos extraños realmente opuestos.

Quisiera confesar que a veces hay cosas que pasan por alguna razón y sin explicaciones aquellos polos tan perfectamente opuestos nunca llegan a cruzarse. Aun así ¿Cómo se logra llenar un alma vacía­? Me preguntaba siempre en soledad, pues en este estado es donde solemos encontrar nuestros más profundos pensamientos y auto criticar nuestra propia realidad...

En ocasiones recuerdo no olvidarte y olvido nunca recordarte… podría sonar algo estúpido y un poco sin sentido, pero así te llevo en mi corazón, lamento si he tardado, pero al fin ya tengo que hablar con la razón, pues en esta ruta de emociones he vuelto a ti, mi querido amigo imaginario.